San Luigi Orione
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Giovanni Luigi Orione, nacido en Pontecurone (Tortona) el 23 de junio de 1872, pasó tres años en el Oratorio de Don Bosco en Turín, donde permaneció hasta poco después de la muerte del Santo. Fundó la congregación de los Hijos de la Divina Providencia. Falleció el 12 de marzo de 1940.

San Luigi Orione y Don Bosco

Luis pasó su infancia entre el trabajo y un poco de escuela, educado por su madre en las prácticas de piedad. A la edad de diez años comenzó a ayudar a su padre en el trabajo de pavimentador de carreteras: tres años que quedarían grabados en él y le ayudarían a comprender la fatiga del trabajo.

En 1886, gracias al interés de su párroco, se trasladó a Turín, donde vivió durante tres años en el Oratorio Valdocco de Don Bosco, tanto que el Santo, percibiendo sus cualidades, lo incluyó entre sus predilectos: “Nosotros seremos siempre amigos”.

En este periodo, además, conoció las obras de caridad de san José Benito Cottolengo, dado que estaban cerca del oratorio.

San Luigi Orione

La elección del Seminario

Cuando parecía estar listo para comenzar sus estudios en el noviciado salesiano, decidió regresar a casa, pidiendo ser admitido en el Seminario diocesano.

Era octubre de 1889. Al acercarse el verano, pidió poder quedarse en el Seminario para dedicarse más plenamente al estudio: el Rector le organizó los compromisos estivales, destinándolo al servicio en la Catedral. Fue precisamente durante esta experiencia cuando comenzó a tomar forma en él el sueño que Dios hacía nacer en su corazón: el cuidado cristiano de los jóvenes.

Escribió: «¡Hay una necesidad suprema y un remedio supremo para sanar las llagas de esta pobre patria, tan bella y tan infeliz! Adueñarse del corazón y del afecto del pueblo e iluminar a la juventud: y difundir en todos la gran idea della redención católica con el Papa y por el Papa. ¡Almas! ¡Almas!».

Trabajó junto a la “San Vicente” a favor de los pobres, movido por la necesidad de educar a los más necesitados. El Obispo Igino Bandi comprendió que el diseño que cultivaba era de inspiración divina y concedió a Luis el jardín del Episcopado para acoger a los primeros jóvenes, en julio de 1892.

Al año siguiente, el 15 de octubre de 1893, Luis Orione, clérigo de 21 años, abrió un Colegio en el barrio de San Bernardino, destinado a jóvenes pobres.

Luis, sacerdote

El 13 de abril de 1895, Luis fue ordenado sacerdote y en la misma celebración el Obispo impuso el hábito clerical a seis alumnos de su colegio.

Alrededor de Don Luis comenzaron a unirse otros jóvenes y sacerdotes, que fueron creando el primer núcleo de lo que se convertiría en la Pequeña Obra de la Divina Providencia.

Servicio educativo hacia los más pequeños, predicación en las parroquias y en las plazas, visitas a los pobres y enfermos, y la difusión de la buena prensa eran solo algunas de las actividades en las que se ocupaba junto a sus primeros compañeros.

Pequeña Obra de la Divina Providencia

El 21 de marzo de 1903, el obispo Bandi reconoció la Congregación masculina, los Hijos de la Divina Providencia, y confirmó su carisma: «colaborar para llevar a los pequeños, a los pobres y al pueblo a la Iglesia y al Papa, mediante las obras de caridad», profesado con un IV voto de especial «fidelidad al Papa».

Alentado por el consejo personal de León XIII, Don Orione incluyó en las primeras Constituciones de la nueva Congregación de 1904 el objetivo de trabajar para «lograr la unión de las Iglesias separadas».

Con motivo del terremoto de Mesina de 1908 —que causó 90.000 muertos— acudió con un grupo de los suyos para ayudar en los rescates y, para evitar que la gente se quedara en la calle, los enviaba a sus casas. A petición de Pío X, permaneció en Mesina tres años como vicario general.

En 1913 envió a sus sacerdotes a Brasil, donde abrieron una Casa. Renovó los heroísmos de socorro a los damnificados tras el cataclismo del 13 de enero de 1915 que sacudió la Marsica con casi 30.000 víctimas.

Las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad

Veinte años después de la fundación de los Hijos de la Divina Providencia, como una «planta única con muchas ramas», el 29 de junio de 1915, dio inicio a la Congregación de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad, y posteriormente delineó una serie de propuestas para los contemplativos y los hermanos y hermanas laicos.

Teniendo siempre en el corazón el ejemplo de Don Bosco y del Cottolengo, hizo surgir los “Pequeños Cottolengos”: Génova, Milán, Buenos Aires, São Paulo, Santiago de Chile… destinados a acoger a los hermanos más pequeños, «nuevos púlpitos» desde los que hablar de Cristo y de la Iglesia, «faros de fe y de civilización».

Los Santuarios

Con el trabajo manual de sus clérigos levantó los Santuarios de la Virgen de la Guardia en Tortona (1931) y de la Virgen de Caravaggio en Fumo (1938).

Don Orione murió el 12 de marzo de 1940, suspirando: «¡Jesús! ¡Jesús! Ya voy».

Está sepultado en la cripta del santuario de la Virgen de la Guardia. Su cuerpo, hallado intacto en la primera exhumación de 1965, fue colocado con honor en el mismo santuario.

Fue proclamado santo el 16 de mayo de 2004 por san Juan Pablo II.

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