Inmaculada Concepción de la B.V. María, solemnidad
- BB. Pablo Yun Ji-chung y 123 compañeros mártires († 1791/1888)
- B. Alojzy (Luis) Liguda sacerdote y mártir (1898-1942)
- Santo del día
Primera Lectura
Pondré enemistad entre tu linaje y el linaje de la mujer.
Del libro del Génesis
Gen 3,9-15.20
[Después que el hombre hubo comido del fruto del árbol,] el Señor Dios lo llamó y le dijo: «¿Dónde estás?». Él respondió: «Oí tu voz en el jardín, tuve miedo porque estaba desnudo, y me escondí». Él replicó: «¿Quién te hizo saber que estabas desnudo? ¿Acaso has comido del árbol del que te ordené no comer?». El hombre respondió: «La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y comí». El Señor Dios dijo a la mujer: «¿Qué has hecho?». Ella respondió: «La serpiente me engañó, y comí».
Entonces el Señor Dios dijo a la serpiente:
«Por haber hecho esto,
maldita serás entre todas las bestias
y entre todos los animales del campo.
Te arrastrarás sobre tu vientre
y comerás polvo
todos los días de tu vida.
Pondré enemistad entre ti y la mujer,
entre tu linaje y su linaje:
él te pisará la cabeza
y tú acecharás su talón».
El hombre llamó a su mujer Eva, porque ella fue la madre de todos los vivientes.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Del Sal 97 (98)
R. Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.
Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Le ha dado la victoria su diestra
y su santo brazo. R.
El Señor ha dado a conocer su salvación,
a los ojos de las naciones ha revelado su justicia.
Se ha acordado de su amor,
de su fidelidad a la casa de Israel. R.
Todos los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclame al Señor toda la tierra,
gritad, exultad, cantad himnos! R.
Segunda Lectura
En Cristo Dios nos eligió antes de la creación del mundo.
De la carta de san Pablo apóstol a los Efesios
Ef 1,3-6.11-12
Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los cielos, en Cristo.
En él nos eligió antes de la creación del mundo
para ser santos e inmaculados ante él en la caridad,
predestinándonos a ser para él hijos adoptivos
mediante Jesucristo,
según el designio de amor de su voluntad,
para alabanza del esplendor de su gracia,
con la que nos ha agració en el Hijo amado.
En él también hemos sido hechos herederos,
predestinados –según el proyecto de aquel
que todo lo obra de acuerdo con su voluntad–
a ser alabanza de su gloria,
nosotros, que ya antes hemos esperado en Cristo.
Palabra de Dios.
Aclamación al Evangelio
Aleluya, aleluya.
Alégrate, llena de gracia,
el Señor está contigo,
bendita tú entre las mujeres. (Cf. Lc 1,28.42)
Aleluya.
El Evangelio del día 8 de diciembre de 2025
«Alégrate, llena de gracia: el Señor está contigo».
Del Evangelio según san Lucas
Lc 1,26-38
En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre de la casa de David, llamado José. La virgen se llamaba María. Al entrar donde ella, dijo: «Alégrate, llena de gracia: el Señor está contigo».
Ella se turbó mucho por estas palabras y se preguntaba qué significaba aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.
Será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».
María dijo al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?». El ángel le respondió: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y este es el sexto mes para ella, que era considerada estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios».
Entonces María dijo: «He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel se alejó de ella.
Palabra del Señor.
Se dice el Credo.
Santa Faustina Kowalska (1905-1938)
religiosa
Diario, § 1746
Gracias a una Virgen inmaculada, Tu misericordia ha llegado hasta nosotros
Sé adorado, Dios misericordioso,
Porque te dignaste descender del cielo hasta la tierra.
Te alabamos con gran humildad,
Por haber elevado a todo el género humano.
Insondable e inconcebible en Tu misericordia,
Tomaste un cuerpo por amor a nosotros,
De una virgen inmaculada, nunca rozada por el pecado,
Ya que fuiste Tú quien la predileccionaste desde todos los siglos.
La Virgen santa, ese lirio blanco como la nieve,
Adora primero la omnipotencia de Tu misericordia.
Por la venida del Verbo, Su Corazón puro se abre con amor,
Ella cree en las palabras del Mensajero divino y se fortalece en la confianza.
El cielo se asombró de que Dios se hiciera hombre,
De que hubiera un corazón en la tierra digno de Él mismo.
¿Por qué no te unes a un Serafín, sino a un pecador?
¡Oh! Es un misterio de Tu misericordia,
A pesar de la pureza del corazón virginal.
Oh misterio de la divina misericordia, oh Dios de piedad,
Abandonaste el trono celestial,
Y te rebajaste a nuestra miseria, a la debilidad humana,
Porque no a los ángeles, sino a los hombres les hace falta la misericordia.
Para expresar dignamente la misericordia del Señor,
Nos unimos a Tu Madre Inmaculada,
Así nuestro himno te será más grato,
Puesto que entre los ángeles y los hombres Ella fue elegida.
A través de Ella, como puro cristal,
Tu misericordia ha llegado hasta nosotros,
Por Ella el hombre ha llegado a ser grato a Dios,
Por Ella descienden sobre nosotros torrentes de toda gracia.
LAS PALABRAS DE LOS PAPAS
“Nada es imposible para Dios…” (Lc 1,37)”. Solamente con la infinita potencia del amor se puede explicar el hecho de que Dios-Verbo, Dios-Hijo se haga hombre. Solo con la inescrutable potencia del amor de Dios se puede explicar el hecho de que la Virgen – hija de padres humanos – se convierta en la Madre de Dios. Sin embargo, este hecho para Ella misma era incomprensible: “¿Cómo es posible? No conozco varón” (Lc 1,34). Pero, “¡nada es imposible para Dios!”. Dado que la omnipotencia del Padre Eterno y la infinita potencia de amor operante con la fuerza del Espíritu Santo hacen que el Hijo de Dios se haga hombre en el seno de la Virgen de Nazaret, entonces la misma potencia, en consideración de los méritos del Redentor, preserva a su Madre del linaje del pecado original. “¡Nada es imposible para Dios!”. Recojámonos en el misterio de la Inmaculada Concepción. Escuchando la Palabra del Dios vivo, que nos habla desde la profundidad del primer Adviento, vamos al encuentro de todo lo que el tiempo del hombre y del mundo nos puede traer. Vamos unidos con la Mujer por excelencia, con María. (San Juan Pablo II – Homilía de la Santa Misa del 8 de diciembre de 1981)




